De coronavirus y algo más Todos coincidimos en algo, este año 2020 inició como cualquier otro y en el transcurso del mismo se ha ido transformando de una forma tan inusual que podríamos pensar que estamos dentro de una película. Imaginemos por un momento el intro de la misma, inicia con algún suceso lejano que parece lo peor que puede pasar, sin embargo eso solo es el preámbulo de la trama principal de la misma y en la cuál estaremos el resto de la función, la única dfierencia es que esto no es una película sino la realidad y nosotros participamos en esto pero en nuestro día a día.
Hay ocasiones en las que no sabemos lo fragil que puede ser la vida, desde que nacemos damos por sentado que estamos en este mundo y que continuaremos acá por un tiempo considerable. No recuerdo exactamente el día en que nací, no recuerdo si llovía o hacía calor, no recuerdo si estaba nublado o los rayos del sol llenaban el inmenso mundo en el que vivimos, no recuerdo quien estaba a mi alrededor, ni recuerdo las palabras de mi madre al verme, no recuerdo la hora exacta en el que por primera vez aspiré aire, pero una cosa tengo por seguro, un 26 de Marzo del año 1981 vine a este mundo.
Bienvenidos a mi espacio “catártico”, espero poder compartir muchos pensamientos que tengo así como desarrollar algunas ideas. Una disculpa si no actualizo muy seguido pero entre las cosas cotidianas, tengo que buscar un pequeño espacio. Y es en ese pequeño espacio en donde las cosas pasan, es en ese pequeño espacio en donde las ideas se generan, en donde los pensamientos cobran vida y se materializan para generar contenido, ese pequeño espacio que nadie puede tomar excepto uno mismo.